A la hora de elaborar cerveza, las fábricas de cerveza deben tener en cuenta los siguientes factores clave a la hora de elegir la malta de cebada:
- Requisitos de apariencia
La cebada cervecera tiene un aspecto similar al de la cebada forrajera, pero sus requisitos de calidad interna son mayores:
El contenido de proteínas debe controlarse dentro de un rango razonable (normalmente 9%-12%). Un contenido demasiado alto puede provocar fácilmente cerveza turbia y sabor áspero.
Los granos de trigo deben estar llenos y ser uniformes, con un alto contenido de almidón, para proporcionar materia prima suficiente para la sacarificación y la fermentación.
- Características de calidad
La cebada cervecera de alta calidad debe ser resistente a la sequía y a la salinidad, adaptarse a entornos de precipitaciones naturales y reducir la dependencia del riego.
La tasa de germinación debe ser alta y uniforme (tiene que alcanzar más de 95%) para garantizar la eficacia del proceso de malteado.
Tras el remojo, la germinación y la cocción, la malta debe formar una estructura suelta para facilitar las posteriores reacciones de sacarificación.
- Selección de variedades
Seleccione preferentemente variedades de alto rendimiento y resistentes a las enfermedades (como la cebada de dos carreras) para reducir los riesgos de siembra.
Los granos de trigo deben cumplir los siguientes requisitos:
- Piel fina (favorece la precipitación de sustancias de sacarificación)
- Color amarillo claro y brillante (refleja madurez y frescura)
- Sin olor a humedad ni a tierra (para evitar que afecte al sabor de la cerveza).
- Entorno de plantación
Clima: Los cultivos tempranos de primavera son adecuados para climas frescos. La gran diferencia de temperatura entre el día y la noche favorece la acumulación de almidón.
Suelo: Gran adaptabilidad, se prefiere el franco bien drenado/ franco claro, valor de pH 6,0-7,5.
La luz: Se requiere suficiente luz solar durante el período de madurez para favorecer la formación de grano entero.
- Requisitos de la zona de producción
Se prefieren las zonas con una temperatura media anual de 12-20℃ y una pluviosidad anual de 400-800mm (como el noroeste de China y las regiones templadas de Europa), que no sólo pueden garantizar el rendimiento, sino también mantener las características de alta calidad de bajo contenido en proteínas y alto contenido en almidón.
La cebada cervecera debe tener las características bioquímicas de bajo contenido en proteínas y alto contenido en almidón, así como los rasgos agronómicos de gran resistencia al estrés y germinación uniforme, y cultivarse en condiciones climáticas y edáficas adecuadas para cumplir los requisitos básicos de sabor, espuma y estabilidad de la elaboración de cerveza.